BLOQUE 1 - ESPIRITUALIDAD
TEMA 6º
LA ESPIRITUALIDAD SALESIANA, UNA FORMA PARTICULAR DE ORACIÓN
La
espiritualidad salesiana incorpora también a la Iglesia una forma particular de
relacionarse con Dios y hacer oración.
La oración salesiana, en sintonía
con la vida salesiana, es sencilla y vital. Permite a las personas que se
encuentren cara a cara con Dios y compartan con El lo que les pasa en cada
momento de su vida, sin necesidad de utilizar métodos extraños y dedicar largas
horas a rezar.
En la espiritualidad salesiana, la
relación con Dios no se circunscribe a los momentos en que se hace oración sino
que se extiende a cualquier circunstancia de la vida. En cada momento del día,
el discípulo de Don Bosco, hace el bien y así reza; además, es capaz de
encontrarse con El y hablarle “cara a cara como un hombre habla con su
amigo” (Ex 33,11).
La oración que se privilegia en la
espiritualidad salesiana centra su atención en Jesucristo. Es el amigo
que siempre está presente en cada circunstancia por la que pasamos en la vida.
Es también el maestro que, sabiamente, ayuda a crecer en humanidad y en
gracia. Es el salvador que permite, a quien se fía de El, superar las
situaciones de pecado que quitan la paz interior. Es quien permite a los
miembros de la familia de San Juan Bosco apostar por el evangelio con
profundidad y gozo. Es la persona que, como el Buen Pastor, sale a
nuestro encuentro y nos anima a salir al encuentro de los demás.
El encuentro con Jesucristo se
realiza, de manera significativa, en la celebración de los sacramentos.
En la escuela de Don Bosco, la maduración de la fe está relacionada con la
frecuente práctica de los sacramentos de la Eucaristía y de la Reconciliación.
Junto a Jesucristo, en la
espiritualidad de Don Bosco y de sus seguidores, la figura de la Virgen
ocupa un lugar importante. Ella es la Madre que acompaña a sus hijos y
les da estabilidad. Es la Maestra que les ayuda a crecer. Es la Inmaculada,
la llena de gracia, que les acerca a su Hijo. Es la Auxiliadora que
protege a la Iglesia. Don Bosco decía al final de su vida que todo lo había
hecho la Virgen. De esta manera explicaba la continua y amorosa presencia de la
Virgen en cada uno de los pasos que había dado en su vida y cómo la habían
experimentado los que lo rodeaban.
1.- ¿Cómo podemos cuidar mejor la práctica de los
sacramentos y la devoción a la Virgen?
2.- Elegir dos o tres cosas concretas podemos hacer
para que los jóvenes se acerquen a los sacramentos y a la Virgen.
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